...transcurrió en el taxi que me llevo del aeropuerto a Sudder Street, la calle donde esta mi hotel. Allí me estaba esperando Lara, la responsable de la ONG “Lights of Hope” con la que voy a colaborar durante mi estancia en esta ciudad.
Todavía no tengo imágenes de la ciudad…
Si Mumbai me impacto, no se como expresar lo que sentí esa primera hora y media que pase recorriendome la ciudad de Calcuta… todo se multiplica por 3, por 100. Reconozco que toda esa alegría con la que salí del avión, con la que estuve esperando a mi macuto, con la que estuve haciendo la cola del Prepaid – Taxi, con la que me monté en el taxi y le dije “Sudder Street, please”… toda esa alegría, esa ilusión por comenzar mi aventura, fue apagándose poco a poco… A medida que veía NO ese horrible trafico de coches, motos, autobuses, rickshaws (los impulsados por personas – tanto a pulso caminando como en bicicleta… creo que seria incapaz de utilizar este medio de transporte… ver a esos pobres hombres, la mayoría bastante mayores, pujar y pujar y pujar… – y los que van a motor que son como mini-taxis) y peatones colapsando las calles de la ciudad; NO esa contaminación, ese ruido, esos olores, esa suciedad; SINO toda esa cantidad de vertederos, de chabolas, de gente… de gente viviendo en las chabolas construidas sobre los vertederos… todas esas aceras plagadas de familias, parecen como poblados, como si en una misma ciudad vivieran paralelamente dos mundos completamente distintos… Ver toda esas personas en la calle, pequeños y mayores, pidiendo y sin pedir, viviendo y tratando de llamar tu atención para que por favor les des dinero o les des algo de comida, para que les compres lo que te ofrecen (pulseras, revistas, complementos para el pelo…) o consumas en sus “establecimientos” (ya sean puestecitos de comida, de bebida… de cualquier cosa)… Toda esa gente en la calle, EN LA CALLE. Todos esos pequeños… que ya solo con unos meses saben poner la manita para que les des algo… Todos esos pequeños que a la minima están jugando contigo encantados, sonriendo, riendo a carcajadas y que hacen que te traslades a un lugar mejor solo con mirar sus caras, sus ojos, sus sonrisas y que, cuando te quieres dar cuenta miras a tu alrededor y ves que todo lo que te rodea es suciedad, basura, pobreza… ves la calle, el sitio donde viven, donde duermen, donde comen, donde juegan…
Calcuta es impactante, realmente lo es... y creo que me va a costar acostumbrarme a esto (si es que realmente lo consigo…). Esta ciudad va a ser mi hogar durante un tiempo; de momento me siento con energia, y toda esa alegría e ilusión que en un principio se apagó va despertándose poco a poco gracias a esas caras, esos ojos, esas sonrisas…
Todo el mundo dice que esta ciudad engancha, veremos…
Miles de besos a tod@s!!!
PD: no creáis que mi cámara de fotos esta hibernando, simplemente no he hecho fotos de la ciudad porque todavía no me he sentido con ganas, pero si he hecho unas cuantas fotos a los peques que he conocido hasta ahora; ya os los iré presentando ;)
PD2: por fin cielo azul… aunque el blanco-gris sigue predominando.
Besos y energía desde Madrid!!
ResponderEliminarEs una ciudad de luces y sombras, donde la luz se apaga para dar lugar a la mas profunda oscuridad y donde la oscuridad de repente se ilumina para mostrar el explendor de una luz maravillosa y desconocida para muchos. ¿Donde esta esa luz? Esa luz esta en tu interior... Muuuuaaaaaaaaaaaa!!!
ResponderEliminarDesde aquí van más dosis de energía e ilusión!! Cuídate, besu.
ResponderEliminarEliiiii!!! no te apagues!!! seguro que cuanto más contacto tengas con la gente y sobretodo con los niños más cegadora se irá convirtiendo tu luz :)
ResponderEliminarMUCHO MUCHO ANIMOOO!!! Y MUCHOSSS BESUSSSS!!!!