Estas últimas fiestas navideñas han sido de todo menos… “NAVIDEÑAS”. Sin reuniones familiares, sin preparativos, sin frio, sin villancicos, sin turrones ni polvorones, sin sopas de congrio, sin roscón de reyes con chocolate bien espeso y caliente...
He echado de menos todo, TODO. La verdad es que no he sentido que fuera Navidad excepto en las conversaciones telefónicas mantenidas con mi familia… que si me han hecho sentir y añorar.
24 de diciembre de 2010: NOCHEBUENA
Por la mañana con los peques en clase; por la tarde con las compras de comida en el “New Market” (para la cena) y preparando los regalitos del amigo invisible (aquí Papa Noel no llega); y por la noche en casa de Jose. Ana y Javi se encargaron de cocinar y Jose, Lara y yo de suministrarles las cervecitas y las tapas y animar el aperitivo.
Menú:
- Arroz blanco con pechuga de pollo (esa noche había algún estomago regulero)
- Macarrones a la carbonara
- Ensalada
- Queso
- Vino
- Dulces bengalíes
- Pan con nocilla
Cenamos, charlamos, nos dimos los regalitos… Al final nos dieron las 5 de la mañana… Echamos de menos y disfrutamos; todos españoles… para todos era nuestra primera Nochebuena fuera de casa… todos estábamos igual… pero disfrutamos, nos reímos y finalmente caímos rendidos en la cama.
Eche de menos: los preparativos previos a la cena… el estar con mi madre en la cocina, los recados y últimas compras, el jaleo para recordar como colocamos las mesas para caber todos los jóvenes juntos y a gusto el año anterior, esos reencuentros familiares, las batallas gastronómicas, las batallas “intelectuales”, los manjares de mi madre y de Mercedes (ese rico cardo y ese salmón que siempre se resiste a gustarme…), el sorbete de limón…
25 de diciembre de 2010: NAVIDAD
Madrugón y rumbo a los Sunderban. Allí, Jose Sauri (fundador de la ONG “Mundos Unidos”) está llevando a cabo un proyecto educativo maravilloso con un montón de peques. Profes y niñ@s nos recibieron ilusionados; tenían preparada una comida estupenda acompañada de música y bailes. Disfrutamos de su compañía y de la comida y nos metimos en la cocina dispuestos a preparar “Nutella Pancakes” para tod@s. ¡Menuda locura! Cientos de pancakes... se nos hizo de noche, nos quedamos sin luz (no hay electricidad) pero nos dio tiempo a que tod@s pudieran disfrutar de ese postre (algunos hasta repitieron).
Eche de menos: levantarme agotada y pensando “¿cómo es posible que tenga hambre?”, Arganda, los manjares de Marisol, el jamón de Nacho…
31 de diciembre de 2010: NOCHEVIEJA
Amanecimos en Gangtok (capital de la región de Sikkim, al norte de la India, entre Nepal y el Tíbet). Salimos del hotel y nos pusimos a patear cuesta arriba rumbo al “Gompa Enchey” (el monasterio más importante de la ciudad); después seguimos subiendo hasta llegar a “Ganesh Tok”, un mirador con vistas muy bonitas de toda la ciudad. Durante gran parte del recorrido el camino estaba adornado con banderas de oración de colores… Precioso.
Volvimos al centro de la ciudad (lo que cuestan las subidas y lo que se agradecen las bajadas…). Desayunamos y fuimos al hotel a recoger los macutos.
¡Taxi rumbo a Pelling! 120 km en 5 horas (¡¿Qué?!, ¡¿Cómo?!). El camino accidentado (las “carreteras” son nefastas) pero el paisaje precioso. Llegamos al pueblo prácticamente de noche (sobre las 5 de la tarde); buscamos alojamiento, dejamos los macutos y nos fuimos a dar un paseo y a comprar algo de comida para la cena.
Menú:
- Sopa y momos (ese era el menú del restaurante del hotel)
- Pan tumaca
- Pastel de frutas (lo compramos en Gangtok pensando que era de chocolate… nos engaño el color)
- Vino
A las 22:30 ya estábamos dormidos.
El despertador sonó a las cuatro de la mañana; y mi móvil sonó unos minutos más tarde… “No llegamos” fue lo primero que escuche; mi hermano Manuel al teléfono y de fondo el resto de la familia… todos preparados para recibir el nuevo año acompañados de las campanadas y las uvas. Yo sentada en la cama, con el altavoz del móvil “on” y con un cucurucho de cartón que contenía 12 gajos de mandarina. Escuché las 12 campanadas retransmitidas por la voz de Manuel y entre la ilusión y la risa me atraganté y no fui capaz de tomarlas a tiempo… Felicitaciones… Apagué la luz y vuelta a dormir. Al ratito volvió a sonar la alarma; el ventanal de nuestro cuarto daba a los Himalayas, con vistas al Khangchendzonga (la tercera montaña más alta del mundo)… pero amaneció nublado… Teníamos la esperanza de comenzar el año acompañados de unas impresionantes vistas de los Himalayas pero… no pudo ser.
Eche de menos: a tod@s, Veguellina, el frio, los paseos, los cortos, mi colchón de lana y mis tropecientas mantas, la cola para ducharse, las sopas, los polvorones de mi abuela, las uvas, las 12 campanadas, las risas, los atragantamientos, los abrazos, los besos, las copas de después…
1 de enero de 2011: AÑO NUEVO
El amanecer con Khangchendzonga no pudo ser. Dormimos un poco mas… ducha, macutos a la espalda y coche rumbo a Darjeeling.
Eche de menos: llegar de día a casa, escuchar “¿qué horas son estas?“, “venís al pueblo a dormir”, “la noche la hizo Dios para los lobos y la gente de mal vivir”…
5 – 6 de enero de 2011: REYES MAGOS
Varanasi, uno de los lugares más sagrados de India.
Nos alojamos en un hotel a orillas del Ganges.
Ciudad de contrastes… vida, muerte… ruido, tranquilidad…
Me enamoraron sus colores… Me sobrecogieron sus crematorios…
Eche de menos: disfrutar de mis abuelos y mi tía Ángeles en Madrid, los estreses de última hora, el Roscón de Reyes, el chocolate, poner el zapato en el sillón… toda la noche… a mis hermanos, a mis padres… a Raquel y mis sobrinos… el madrugar… la ilusión y la emoción… las chucherías… la fabada…
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No hubo ni un día en el que no pensara en todos vosotros y no os echara de menos.
Espero de todo corazón que disfrutarais mucho de estas fiestas; yo las disfruté aunque de una forma completamente diferente.
Miles de besos y abrazos.
¡¡¡FELIZ AÑO 2011 A TOD@S!!!